miércoles, 25 de abril de 2018

LA CODOSERA Y SUS TRADICIONES.







LA CODOSERA. "No hay mal, que cien años dure", decian los antiguos, y mucha razón tenian. Hoy os muestro una fotografía de la fachada de la parroquia, majestuosa, con su espadaña, sus paredes blancas y sus heridas curadas, reflejadas en parte de los pilares de granito que antaño sujetaron una torre fortaleza y campanario, de origen templaria y posteriormente sustituida ésta por la actual espadaña, desde donde, sus sólidas campanas han anunciado al vecindarios cada uno de los acontecimientos importantes ocurridos en el pueblo.Con sus tañidos nos hemos enterado puntualmente de la muerte de cualquier vecino y de las horas del entierro, de los minutos que faltaban para asistir a procesiones, misas o novenas. Con el repique de campanas, han anunciado durante siglos, cada una de las bodas que en el templo se han celebrado. Las trajedias, que en el pueblo las hubo, o tambien, avisaron al vecindario pidiendo ayuda para que, con su esfuerzo, apagasen el fuego, como fue el caso de la Fábrica, cuando las llamas consumían la estructura del edificio. Estos y otros toques, son conocidos por la vecindad y de todos ellos , ha habido uno que durante seis años las campanas mudas han estado, sin poder darle al pueblo la buena nueva anunciando el !Aleluya!, por la Resurrección de Cristo.

Pero como en la vida misma, el castigo ha llegado a su fin y nuevamente suenan "Campanas de Gloria", nunca mejor dicho. En las conversaciones que en los últimos dias se han mantenido con el cura parroco, don Antonio y, gracias a la presión ejercida por los medios de comunicación, el próximo año, el Sábado de Gloria, a las doce de la noche, las puertas del templo se abriran de nuevo para que el pueblo pueda asistir a la Misa de la Pascua de Resurrección como, desde hace cientos de años, nunca anteriormente se habia interrumpido. Es el deseo de las partes implicadas en este acto, puesto que dicha Liturgia Pascual implica la celebración de la Fiesta de los Campanillos, tener un encuentro conjunto para que este acontecimiento, que es de todos, vecinos y forasteros, se desarrolle en las mejores condiciones, para el bien del pueblo, de su progreso y de la Iglesia, donde la conexión con sus fieles, en un clima de enemistad, es algo ajeno totalmente contrario al espíritu cristiano.




domingo, 22 de abril de 2018

"Cartas al Director" Diario Hoy., fecha hoy.


LA CODOSERA. Cartas al Diario Hoy, de fecha hoy.

Parece que los ánimos ya estan calmados y las aguas tienden a ocupar su cauce normal. Eso es bueno para la buena convivencia de un pueblo que trabaja, se divierte, reza y vive. Todos hemos de tener cuidado con nuestras manifestaciones para no herir los sentimientos a la colectividad de vecinos, como en este caso se trata. Este asunto no ha sido cuestión de personas, ha sido un problema de querer suprimir derechos consolidados a todo un pueblo, a los que van a Misa los domingos y a los que solo van, igual, cuando fallecen, Todos van a la iglesia, y así se ha visto en el video que por las redes circula, donde tocando campanillos, van madres con niños de la mano y hasta con el carrito del bebé, abuelos, padres, jovenes y hasta cojos con muletas, naturalmente que los que van al botellón tambien van. Es que va todo el pueblo.Y seguro que tambien los que no creen en Dios.




Carta publicada en el diario Hoy con fecha hoy.

De todos estos actos, efectivamente, de este dolor que han tenido que soportar los perdedores, se han hecho eco los medios de comunicación recientemente.

Y no creo que venga a cuento, cuando estamos pidiendo conciliarnos los unos con los otros, decir que al cura párroco lo desalojaron del altar y le impidieron seguir con la liturgia. No creo que asi fuese y el mismo se lo manifestó el otro dia al alcalde, al preguntarle éste, el porque ha decidido suprimir la Liturgia, contestándole que se asustó al oir el ruido que los campanillos formaban y se sintio enfermo. Si tu no quieres, nadie te obliga. A ver, que digan quien fue la persona que lo desalojó. Lo ocurrido, entiendo que la causa pudiera ser otra. En la imagen que os inserto se ve perfectamente que fue lo que pudo suceder. Una falta de previsión, de organización, fue el motivo que hizo que en el templo entrase mas gente de la cuenta y eso solo la culpa la tienen los responsables, no los campanilleros, no la gente buena del pueblo. Pero en fin, no creo que sea bueno hablar del pasado, del dolor sufrido. Hay que tapar heridas, coserlas, y caminar juntos, el párroco y sus fieles, que son todos los vecinos, no lo olvidemos, porque el pueblo entiende que el párroco es una persona adulta y responsable, capaz de decidir por el mismo, sin ayuda de nadie. Porque aquí hay personas que deciden según su criterio, sobre creencias y especulaciones nada ciertas.

Ahora debe de ser la hora del diálogo, de hablar y de convencer, no de vencer, y lograr, dentro de esa convivencia de hermandad, que a nuestro pueblo se le conozca por todo lo bueno que tenemos y no hablar mal ni de la gente ni del pueblo en general, eso que lo hagan los de fuera, no los que aqui presumimos de haber nacido, y la fiesta de los Campanillos es una mas, muy importante, basada en la religión e inseparable de la misma. Los campanillos se tocan por que Cristo resucita, y eso es grande para la Iglesia, y que, si separamos la Liturgia de la misma, el fin principal pierde efectividad. El entrar en la parroquia durante la celebracion de la Liturgia Pascual, es lo que hay que debatir para que todos queden satisfechos. ya que soluciones existen. Se puede dialogar de como, limitar el número de campanilleros, o tambien, otra opción, que entren todos por la puerta principal pero sin llegar al altar y salir por la puerta pequeña del lateral, y en fin, definiciones hay las.





La Codosera. El Aleluya.

jueves, 19 de abril de 2018

El río Gevora y su nacimiento.

RÍO GÉVORA, portugués y español



Rio Xévora. Monte Sete

              A los habitantes de La Codosera, en nuestra etapa escolar, no nos explicaron adecuadamente la clase de Rio tan importante teníamos, el cual cruza en su recorrido el término municipal, de oeste a este. Nuestros educadores se limitaban a describir el texto muy limitado que, sobre el mismo, los libros explicaban. Nos decían que "irrumpe en España por el caserio de La Rabaza..... " y poco más. 


Cascada Monte Sete

                   Han tenido que transcurrir un montón de años para que, el conocimiento del mismo, en su parte alta, allá en las montañas portuguesas, podamos conocerlo con exactitud. 


En rojo, territorios portugueses. 

                    Gracias a las fuentes de la historia, consultados los archivos portugueses, conocemos que el curso del mismo, desde su nacimiento hasta su desembocadura en el Guadiana, eran dominios portugueses y que, por el Tratado de Alcañices, en el año 1297, el tramo que discurre desde su entrada, en España, por el Pego de La Rabaza, hasta pasado Carrión, sirvió de moneda de cambio entre los dos Reinos para fijar la frontera entre ambos paises, perdiendo los portugueses la parte más rica del valle del Gévora tal como lo conocemos en la actualidad, aunque ganaron otras, entre ellas,  Olivenza o Campomaior. 


Fuente en Sao Juliao.


         El Xévora, nombre de pila original, en territorio español pasó a llamarse Gévora. Algunos libros de texto indicaban que sus aguas procedían de la Sierra de Sao Mamede, con lo grande que es dicha Sierra, como para localizarlo. También indicaban que irrumpe bravo, y que en tierras codoseranas se vuelve manso.


Paraje del Xévora.

               Naturalmente que, de su bravura conocen mucho los habitantes codoseranos. 


Rio Xévora a su paso por Casas Novas

El vaso de su cuenca es tan extensa, y las pendientes tan inclinadas que, en épocas de lluvias, sus aguas torrenciales llegaban a las vegas locales arrasando cultivos e inundando casas y cortijos. 


"O olhos da Agua" Xévora.


             El paisaje de montaña que surge nada mas entrar en tierras portuguesas, aporta imágenes maravillosas en el transcurso del mismo. Desde su nacimiento hasta entrar en territorio español, la corriente fluvial ha ido surcando el camino, serpenteando entre la naturaleza y creando vida y belleza a lo largo del recorrido. 


Cascada de Cabroeira


       Su nacimiento es explosivo. Un  chorro de agua maravilloso sobre una laguna, en Monte Sete, lo hacen inconfundible. 



Monte Sete. Xévora

                 A lo largo de su recorrido las cascadas se suceden, además de recibir el caudal de sus afluentes, donde tambien los saltos y torrentes se suceden. 


Valle de los Cerezos, junto al Xévora.

                    Los habitantes de estas tierras de A Raia portuguesa, como Sao Juliao y otros caserios, han sabido aprovechar sus aguas y crear riqueza, como el Valle de los Cerezos o multitud de frutales, castaños, manzanos, etc., asentados a la vera de la ribera. 


Puente sobre el Xévora

                  Con el fenómeno turístico en ambos paises, una cuenca donde las fuentes fluyen por doquier, en época de calor, cuando llega el personal de vacaciones, sus aguas merman, aquí y allá, sin que el río pueda remediarlo. La pena es que en invierno su inmenso caudal se pierde aguas abajo sin que nadie lo remedie. Si miramos nuestro entorno, los pueblos que nos circundan, todos tienen su pantano, que les da seguridad de abastecimiento en el periodo veraniego. Pero aqui las cosas son de otra manera y es lo que hay. 


El Gévora a su paso por La Codosera. 

domingo, 8 de abril de 2018

LA CODOSERA Y LOS CAMPANILLOS.



Los campanillos suenan en la plaza


LA CODOSERA, Fiesta de interés turístico de Extremadura

           
            A la vista de como se están desarrollando los acontecimientos en nuestra Comunidad extremeña, donde las autoridades consideran muy importante el desarrollo del sector turístico,  lo mejor para La Codosera sería comenzar a trabajar para lograr que la  “Fiesta del Aleluya",  sea considerada de Interés Turístico Regional,  toda vez que, estudiando las normas que se exigen por la Junta de Extremadura para su concesión, obtener esta calificación para la población solo traería beneficios.
 
Las fiestas de interés turístico de Extremadura son un conjunto de certámenes, fiestas o acontecimientos que ofrecen una especial relevancia desde el punto de vista cultural, tradicional y turístico. Todas las fiestas que comprenden están reguladas por el Decreto 152/1997 de 22 de diciembre de la Junta de Extremadura (España). Los requisitos para la obtención de dicho reconocimiento son la originalidad en la celebración, que posean un valor cultural, gastronómico o ambiental, además de una antigüedad mínima de 10 años. También requiere la capacidad para atraer visitantes de fuera de Extremadura así como que se trate de una celebración periódica”.



Campanilleros recorriendo las calles a media noche.

Originalidad. Sin duda, toda vez que es la única fiesta que se conoce en Extremadura, donde participa una parte muy importante de vecinos, a los que se suman emigrantes y turistas llegados desde diferentes puntos de España y algunos del extranjero.





Cultural. Por supuesto. Ligada con la Semana Santa, entronca con la vida y pasión de Cristo, siendo un exponente de júbilo por la Resurrección del Señor.




La cofradia de la Virgen de la Aurora.




Gastronómico. También. El correr el aleluya es la antesala del “Domingo del Bollo”, tambien llamado bollo de Pascua, un rico manjar que es costumbre degustar por propios y forasteros, bien con salidas al campo en pandillas o en los diferentes restaurantes de la localidad.




Impresionantes pasos procesionales

Ambiental. A rabiar. Seguramene que en toda Extremadura no se encuentre una fiesta donde el ambiente sea más espectacular. Son cientos de cencerros y campanillos, con esquilas, los que, en la celebración de la fiesta, la cual comienza con el repique de campanas que desde la Iglesia anuncian el Gloria a Dios,durante la celebración litúrgica de la Misa Pascual, con el canto del Aleluya, hasta bien entrada la noche. Cientos de niños, jóvenes y mayores, los que recorren cada calle, rincón, plaza o travesía, sin dejar de tocar los campanillos, además de hacer su entrada en bares y locales, allá donde sus moradores se lo permiten, para contagiar su alegría al resto del público asistente.


Casa rural en La Codosera. 


                       Antigüedad. Esta esta una fiesta cuya antigüedad data desde tiempos inmemoriales. Por tanto, sobrepasa los diez años exigidos para su concesión. La Región extremeña posee seis fiestas reconocidas de Interés Turístico Internacional; otras ocho celebraciones con el distintivo nacional, y una treintena que han sido valoradas de interés regional.




Grupo de turistas en La Codosera. 

                    Los beneficios para la población, en caso de lograr la calificación solicitada, no se harian de esperar. Con la publicidad a realizar por parte de la Junta de Extremadura, que es uno de sus fines principales, los ecos de lo bueno que aqui tenemos, se extenderian por toda la región y fuera de nuestras fronteras, con el consiguiente aumento del numero de turistas que 
cada vez mas nos visitarían. 

                 Además, otro tema muy interesante es que, procede referir que, la normativa sectorial, en particular la Ley 2/2011, de 31 de enero, de desarrollo y modernización del turismo de Extremadura, establece que, la Junta de Extremadura podrá establecer líneas de ayudas e impulsar el otorgamiento de subvenciones dirigidas a la modernización y mejora de la calidad, accesibilidad y sostenibilidad, entre otros, de las actividades turísticas, tal como habrá de ser el caso en La Codosera. 



Zona de bares en La Codosera. 


                   Para lograr este objetivo, es importante la unión y colaboración del pueblo en general. Juntos y a la cabeza, nuestro alcalde con su equipo de gobierno y por otro lado, el cura párroco. También hay que contar con el personal de Protección Civil, indispensables para organizar a los campanilleros. Sin organización no hay fiesta que valga,y ellos poseen una gran experiencia con la labor que hacen, demostrado en la Fiesta de Chandavila con el aparcamiento de coches. Pues aquí lo mismo, cada persona que porte campanillos se ha de atener a unas normas en caso de que desee pasar al interior de la Parroquia. 




Ambiente de copas en La Codosera

                Lo mejor de todo, que las enemistades terminen, que nos podamos decir adios por la calle y nos miremos de frente, que el párroco vuelva a ser una persona dialogante y colaboradora, que no se digan de el disparates y en fin, que la cosa no es para tanto, voluntad, tolerancia y paz, es lo que ha de ser el futuro del pueblo y seguro que, de esta forma, dejaremos de salir en los telediarios, que salgamos si, pero no por pelearnos. A ver si lo conseguimos. 



lunes, 2 de abril de 2018

LA CODOSERA y El Aleluya





Parroquia de La Codosera



LA CODOSERA, “CRÓNICA DE UN DESENCUENTRO”.


                      Ayer, Domingo de Resurrección, terminó la Semana Santa en toda España, menos en La Codosera, un pueblo donde los actos religiosos finalizaron el Viernes Santos, donde este año, por culpa de la climatología, los pasos no han podido procesionar. Pero, al igual que en el Vaticano, en la madrugada del Domingo de Resurrección, cada año, el Santo Padre celebra la liturgia de la Vigilia de Pascua de Resurrección, en La Codosera, hasta la llegada del nuevo y jovencísimo párroco, recién salido del Seminario, don Antonio Acedo Benítez, la Vigilia Pascual también se celebraba al finalizar la noche del Sábado Santo.

Iglesia parroquial.

                        La Codosera es un pueblo con raíces y costumbres muy arraigadas, algunas de las cuales son centenarias y perduran en el tiempo, quizás, por su similitud con otros pueblos de la Raya, procedentes de la época en la cual estas tierras de las vegas del Gévora hasta llegar a las cumbres de la Sierra de San Pedro, fueron portuguesas.




                De su pasado portugués debe de ser ésta festividad de la que hablamos,  conocida como de "El Aleluya". Os diré que comenzaba a la misma hora en la cual, dentro de la parroquia se celebraba la Vigilia, mientras que en la plaza de la Iglesia el público, creyentes o no creyentes, se congregaban, la mayoría de ellos portando campanillos o cencerros, para escuchar cómo, en el momento que el oficiante entonaba el canto del Aleluya anunciando a la comunidad cristiana que Cristo ha resucitado entre nosotros, las campanas de la torre repicaban a Gloria y ellos los campanillos.



                               En ese preciso momento, el sacerdote hacía un alto en  la liturgia y permitía a los fieles que esperaban en la plaza para que, junto con sus campanillos entrasen en el templo, deseosos de glorificar a Dios y gozar y participar de ese momento tan sublime que es la Resurrección del Señor.



                             El momento del repique de campanillos y cencerros solamente duraba unos pocos minutos, pero era tan espectacular que las personas de mas edad, hoy día, narrado por ellos mismos, mueren sin olvidarlo, de tal manera que, muchos de ellos, emigrantes en tierras lejanas, hacen cientos de kms. cada año, para volver al pueblo por estas fechas y revivir esta sensación de felicidad.

En el Hogar de Mayores

       Pero dicen que la felicidad en la casa del pobre dura poco. Y efectivamente, los mas pobres, las clases mas humildes de la localidad junto al resto del vecindario le estropearon la Fiesta del Aleluya, como aquí se le llama.

Cofradía de la Virgen de la Aurora

                           A los dos años de estar con nosotros, el buen párroco, don Antonio, un Domingo de Ramos, después de la bendición de los olivos y palmas, anunciaba a la comunidad de vecinos que había decido suprimir la Vigilia Pascual de la programación de la Semana Santa. De poco valieron las protestas de los máximos responsables del Ayuntamiento, presentes en la celebración de la Santa Misa., El no era no. Acababa de cargarse una de las tradiciones más populares del pueblo, el Aleluya. Había tardado mucho tiempo para madurar su decisión, pero no, espero al último momento, sin que nadie le hubiese hecho daño, para soltar la bomba. La fiesta de los campanilleros se quedaba sin el momento cumbre de la misma y por la cual se celebraba, precisamente el momento justo en el cual Cristo resucita, no puede ser cualquier otro  dia ni a otra hora diferente, no, ha de ser a las doce de la noche, hora en la cual asi lo proclama la Santa Iglesia Católica. No en vano, durante toda la Semana Santa por el pueblo no se escuchaba ningún toque procedente de esquilas, cencerros o campanillos, y así se llegaba con ellos en silencio para despertarlos durante la homilía, en el preciso momento, junto con las campanas anunciado que Cristo resucita. Eran momentos inenarrables, la alegria es inmensa y las sonrisas se reflejaban en los rostros de los presentes, mientras el cantar de los campanillos sonaba y  y repicaba  hasta más no poder. Con la suspensión de la Vigilia ya no es igual. Falta como si en un bautizo la pila bautismal estuviese vacia. Es como si a los devotos de la Virgen del Rocio le quitan al cura y le cierran la puerta de su ermita. Podran llevar otra imagen pero no seria igual.


La Codosera en la TV.

              La postura de don Antonio es dificil de comprender y la última versión que ha dado de privar al pueblo de una tradición tan importante, era desconocida y por supuesto, poco creible, toda vez que no ha presentado ningún justificante sobre su enfermedad. Cuando ya el alcalde de la localidad, don Joaquin Tejero le justificó el daño tan tremendo que le estaba haciendo a este pueblo con su actitud, una especie de castigo que le aplica  por no sabemos que, con lo desolador que resulta para explicar a los pequeños, aquellos que llegan a la pubertad y que no hay palabras para convencerlos,  después de casi ponerse de rodillas y pedirle que por favor, que pidiese las ayudas que necesitase, que el ayuntamiento estaba muy dolido con su aptitud y que estaba dispuesto a modificar cualquier cosa que pidiese, le contesta que la decisión  la tomó por motivos de salud, que se asustó al oir el estruendo de los campanillos y que casi se muere del susto. Podía haberlo consensuado y buscar soluciones. Un cura que le sustituyera o tambien podia haber pedido consejos al medico o a cualquier vecino y seguro que se lo hubiera dado, puesto que, con unos tapones bien colocado en los oidos, lo hubiera solucionado. Pues a pesar de todo eso, le dijo a nuestro alcalde, al gobernante de todo lo que ocurre en el vecindario, que no y que No es No.Ni caso. Duro como una piedra.

Campanilleros.

       En fin. Eso fue el miércoles Santo. El Jueves Santo, el diario Hoy informaba en su  edición matinal, a todos los extremeños y a los de La Codosera tambien por si no se habían enterado, que  en sus páginas se podía leer la noticia de la que les hablamos.

Protesta durante el Aleluya. 


                   Eso ocurrió el Jueves, pero entre el Viernes Santo y el Sábado, los noticieros de la región y algunos de tirada nacional, incluidos los portugueses, ya se hacían eco de la noticia. Además del Hoy, lo hacían el Periódico Extremadura, el ABC, la Crónica de Badajoz y la Agencia de Noticias EFE, que además de en España tiene reporteros desplegados por medio mundo. La Codosera era noticia por el malestar del pueblo, con su alcalde al frente, por la supresión del párroco, de don Antonio Acedo, por suprimir la Vigilia Pascual. El Sábado Santo, a las 17,30 llegaban a la plaza de la Iglesia las cámaras de TV de Canal Extremadura y comenzaban a grabar la noticia con entrevistas a varias personas presentes entre el público. A las 20,30 horas, el Telediario de dicha cadena se estaba emitiendo en directo desde La Codosera, el párroco estaba ilocalizado y el malestar entre los presentes era latente, mientras que las cámaras de TV no dejaban de enfocar las puertas de la parroquia que permanecían cerradas a cal y canto.


                    Y llegó la noche y entre el vecindario el comentario generalizado era mas de lo mismo de lo que hemos comentado. La gente cenó y quizas hablaron poco, pudiera se que no lo hicieran ni con los vecinos, pero todos sabían que había que dar una respuesta a este agravio. Muchos mirarian el reloj observando como las horas pasaban y don Antonio no aparecia por ninguna, pensarían que este hombre creiria  algo así como si la procesión no fuese con él y que, seguramente,  que al ver en su móvil la cantidad de llamadas que los periodistas le hicieron, sentiría alguna sensación interna. Mientras que la noche avanzaba, los vecinos seguramente que después de cenar vieron la tele y esperaron, muchos de ellos no acostaron a los niños, sabían que, aunque pequeños, también debian dar testimonio con su presencia. Y así esperaron mucho tiempo hasta llegar la hora. La hora del Aleluya, la hora de la manifestar su malestar sonando los campanillos como solo ellos saben hacerlo. Sin parar pero con humildad, en orden, dialogando, sonriendo y de la mano de sus niños. El momento lo requeria y sabían que las cámaras iban a estar en las calles del pueblo para dar constancia de su protesta.

¿La solucion  a este desencuetro, nunca mejor dicho?  Ahí estamos, esperando que a este buen señor el corazón se le ablande, que si alguien le ha ofendido que lo perdone, que el perdonar es de buen cristiano y Dios lo agradece y después de la Pascua, después de tener a Jesus otra vez con nosotros, debemos de llevar felicidad a nuestros semejantes que con querer tener razón, con la soberbia no se va a ninguna parte, y que lo bueno es dialogar, sentarse en una mesa y escuchar a su parroquia a su gente. El glorificar a Dios en la Vigilia Pascual no ofende a nadie y el dejar entrar en la iglesia que, como tantas veces le hemos oído repetir, es de todos, que lo demuestre, que las puertas se abran y que todo el que quiera pueda entrar. Si alguien roba, mata, o daña, para eso esta la justicia. Eso no es religión ni política.




viernes, 12 de enero de 2018

LA CODOSERA, Aceras y Andenes.

Plaza de la Fuente.



LA CODOSERA sus aceras y andenes.

                       En La Codosera, hoy día, sus mas de sesenta calles y plazas están perfectamente asfaltadas con sus correspondientes aceras adoquinadas. Con dichas obras, desaparecieron las antiguas calles de tierras unas, la mayoría, y empedradas las mas céntricas del casco antiguo. Empedrar calles, una tarea ardua y muy especializada que los obreros de la localidad supieron hacer durante siglos. Los famosos gorrones, materia prima con la que se trabajaba, es el nombre tal  como se conoce por aquí a los cantos rodados. Gorrones y lanchas de pizarra, estas ultimas sacadas con sacrificio a pico y pala de las pedreras que existen por los alrededores. Cavar un poco en el subsuelo, no mucho, y raro es el lugar donde no se encuentras. De ordenar colocarlos y de sufragar los gastos, se encargaban los ayuntamientos, una tarea minuciosa que necesitaba abundante mano de obra. A este tipo de trabajo se le llamaba, trabajar en las décimas, por ser diez días al mes los que cada obrero, en vez de cobrar el paro, que no había, trabajaba. Con cada  remesa importante de dinero  que llegaba a las arcas municipales, el pueblo se animaba, las calles se levantaban y la actividad era frenética que, una vez terminada la obra,  quedaba el firme perfectamente alineado, con sus vertientes, y sus regatos bien posicionados, como si de una obra de arte se tratase.




Actuaciones folclóricas en el andén de la plaza. 


                  En la colocación de los acerados, el ayuntamiento no intervenía, dejando la decisión de instalar los mismos al libre albedrío del propietario de cada vivienda.  De esta manera, cada calle, cada plaza o rincón  era desigual  al resto de viales y, por tanto,  no había dos aceras iguales. Había propietarios que se esmeraban en colocar  lanchas bien rematadas y de grandes dimensiones y otros, simples piezas, mas pequeñas, quizás lo indispensable para que la persona que llegaba al portal de la casa, limpiarse la suela del calzado, antes de pasar al interior. Otros, el espacio frente a su casa, lo en cementaban y ya, algunas de las familias mas pudientes económicamente, ponían baldosas, expresando su buen o mal gusto a la hora de adornar la fachada de su propiedad.


En la plaza, andén bajo el parral.

                       Cada acerado era un espacio que la dueña de la casa se encarga de adecentar cada día dejándolo bien barrido desde por la mañana e, incluso, se fregaba como el resto del interior de la casa. Del empedrado, desde la mitad de la calle hasta la totalidad  del frente de su vivienda, la dueña de la casa era también responsable de su limpieza periódicamente. 



En los andenes también se bailaba y, actualmente, en el Hogar de Mayores, 

                               El andén, nos dice el diccionario que es un "corredor o sitio reservado para andar". Los de aquí,  se diferenciaban del acerado por ser mucho más anchos, y estaban formados por materiales muy similares, sin que el ayuntamiento de turno exigiese normas u obstáculo alguno. Normalmente estaban situados en calles anchas, plazas o recodo, espacios por donde no circulaban los carruajes. En el pueblo los hubo y unos mas importantes que otros. Por ejemplo, en la carretera, en la puerta del bar de María la Pardala, hoy Bar Cerezo, establecimiento de bar con pista de baile y también posada. 



Fachada y andén del antiguo Ayuntamiento.

                      En la plaza Alta, en las puertas del Ayuntamiento, otro, con un gran andén que, por la tarde, cuando las puertas se cerraban, era el lugar donde niños y niñas organizaban sus juegos.



Plaza de la Iglesia. 


                              Muy cerca de allí, en la otra plaza, el de la Iglesia, donde los hombres esperaban que las campanas diesen el tercer toque para entrar en el templo. 



Niños de comunion en el anden de la Iglesia.

                             En la plaza o Llano de la Fuente hubo varios. Malaque fue el primero que abrió el bar en la esquina, negocio que heredó su hija Maria la Malaca. Este comercio bar, con taberna, como se le llamaba antiguamente a los bares, también tuvo su andén, donde las mocitas, agarraditas en parejas, bailaban al compás  de las notas que salían de una gramola. En este establecimiento, además de vender un poco de todo, su especialidad era la fruta, los melones, sobre todo por la feria, que descargaba un camión en plena plaza y romana en mano, no descansaba hasta haberlos vendido todos. El andén de Fareo, también estaba en la esquina. El de los Solares, a continuación, y, frente a ellos, en el otro frente, el de Manuel Seda, el del Gambello y el de Paco Barroso.



Andén de la época tal como ha llegado hasta nuestros días.

                            Con el progreso, algunos de los andenes han desaparecido,  con lo cual hemos perdido ese aire provinciano que  aportaron en su fecha como lugar de encuentro de niños, de fieles devotos o asiduos clientes a bares o comercios.




Avda Ramón y Cajal, (antigua Carretera), desaparecidos los andenes, surgen nuevos elementos.  

domingo, 3 de diciembre de 2017

CUANDO TU ESPOSA SE MARCHA,






    CUANDO TU ESPOSA SE MARCHA, sin decir al menos adiós, sin una despedida previa, ni una sola palabra, ni un gesto o un hasta luego, el alma se te rompe y las carnes se hacen jirones y notas un nudo en la garganta que no te permite articular palabras, sintiendo un dolor inmenso que hasta el corazón te oprime.

  Son momentos en los cuales, amar, querer y compartir, son verbos que desfilan por tu cerebro de una forma atolondrada, buscando, en lo más recóndito de tu mente, algo que justifique el duró trance por que estás pasando.

  En esos dificultosos instantes, quieres pensar que todo es una pesadilla, que nada es cierto, y que volveremos a ser como antes. Pero cruel realidad la que tienes ante ti que te hace aceptar lo inimaginable.

  Cuando las campanas doblan y los que te acompañan rezan, notas que el final ha llegado, que a la mujer con la que un día elegisteis como compañera, como la madre de tus hijos, el Destino decide que su tiempo ha llegado y que se marcha de tu lado sin siquiera decir un adiós que salga de sus labios.

  Seguro que en este mundo hay buenas personas, no lo dudo, pero que cruel es la vida cuando analizas que a veces, se marchan las mejores. Los que la conocieron en vida, en estos días de reposo, dos semanas largas desde su fallecimiento, solo enumeran bondades de ella. Buena madre y mejor esposa, trabajadora incansable, responsable y prudente, amante de la vida y orgullosa de sus hijos y nietos, amiga de hacer favores, un hecho que demostró con cuantas personas a su despacho se acercaba para solucionar cualquier problema que con la Administración tuviesen.

   Se entregaba a cualquier actividad con tesón y vocación de servicio. Servir a los demás era su lema, su marido, sus hijos, sus nietos, sus hermanos junto con el resto de los familiares así lo constataron. También con La Codosera, con nuestro pueblo, que también era el suyo, en donde compartía vivienda, familiares y amigos, y en el que pasó mas de treinta años, dejó huella de preocupación y entrega a los demás. Al trabajar en el equipo de construcciones que, primero el Ministerio de Educación y Ciencia, y posteriormente la Junta de Extremadura, le permitió darles un trato preferente a las obras a realizar en el grupo escolar y que periódicamente se concedían.

   Persona alegre como la que más, amante de la música, le encantaba bailar y era incapaz de escuchar los acordes de cualquier canción sin salir a la pista de baile. Por eso, a pesar del dolor que me embarga, creo firmemente  que, con música, con un coro celestial, la han recibido en el Cielo, donde nos esperará un día para reunirnos con ella. Y a vosotros, con los que cada día que pasa nos contamos nuestras cosas, daros las gracias por leer estas líneas y por el apoyo que durante estos momentos de dolor hacía mi habéis manifestado. Un abrazo muy fuerte y muchísimas gracias.