viernes, 4 de enero de 2013

EL AGÜINALDO



 
Pedir el Agüinaldo.
 
 
 
   Acabamos de estrenar  Año Nuevo y despedir  al 2012 el cual no ha dejado cosas buenas y otras no tan de nuestro agrado. Atrás hemos quedado también la Nochebuena, una celebración familiar que perdura en nuestra cultura a través de los tiempos y que deseamos que continúe por mucho más.
 
   Hablando de tradiciones, me he permitido traer a este blog tres fotografías facilitadas por Fefy Morro, una de las componentes del ya famoso grupo "Las Cabritinhas", que con su alegría y buen humor aportan en cada ocasión su granito de arena en cuantas celebraciones importantes se desarrollan a lo largo del año en nuestro pueblo, como la Feria o la Semana Santa, en donde la presencia de todos sus componentes se hace de notar.
 
   Como la reportera gráfica manifiesta, esta vez, han querido recuperar una tradición ya perdida en la Nochebuena, que consistía en agruparse las parejas y salir  esa noche a recorrer las calles del pueblo, portando zambombas, panderetas o almireces con que  acompañar a sus voces mientras se cantaban villancicos.
 
   El grupo o los grupos de jóvenes, en su recorrido, entraban en los domicilios de aquellas personas con las que tenían mas afinidad para felicitarle las Navidades, y éstas les obsequiaban ofreciéndoles los productos típicos de la cena de aquella noche, la bota de vino para los caballeros, y dulces caseros con una copita de licor, para las damas. En agradecimiento, los cantores, entonaban los villancicos  más representativos de la Nochebuena, letras por todos conocidas y que cada año se repetían por la misma fecha. Pero quizás, el más del agrado de los dueños de la casa, era aquel en el cual se cambiaba una de los estrofas en atención a la profesión del dueño de la casa, que solía variar en cada vivienda. Por citar un ejemplo:
 
Esta casa es alta y baja
 aquí vive un panadero,
tiene a una mujer bonita
los hijos como luceros.
 
Deme el aguinaldo
señora por Dios,
que venimos cuatro
y entraremos dos.